Las personas miran un objeto y ven lo que aparenta estar ahí. Sin embargo, la visión no es así de directa y lo que vemos es producto de un proceso de extracción, análisis e interpretación de características. Por ejemplo, una longitud de onda de 650 nanómetros conduce a la percepción del color rojo, pero no hay ninguna rojez en esa longitud de onda ni en los objetos que reflejan esa longitud de onda.
El sentido de la vista es el más desarrollado en el hombre. Éste le permite percibir las variaciones de luz que se producen en el medio que lo rodea.
Receptores
- Frecuencia o longitud de onda
- Amplitud
- Tinte: determinado por la longitud de onda de la luz. Es la propia cualidad del color que se distingue por un nombre como amarillo, rojo, etc.
- Saturación: relacionado con la pureza de la luz. Se refiere al grado de intensidad del color (Ej. “¿Qué tan rojo es?”)
- Brillantez: nombre que le damos a la claridad u oscuridad de los tonos. Es la cantidad de luz que puede reflejar. En la punta de la escala se ubicaría el blanco y en la otra punta el negro.
- Bastones: no procesan color, son ciegos a él.
- Conos: procesan información del color. Hay tres tipos de conos: azul (alrededor de 1.000.000), verde (cerca de 4.000.000) y rojo (más de 2.000.000). Éstos se refieren a la longitud de onda a la que el cono es más sensible (corta, media y larga respectivamente), pero también son sensibles a las otras longitudes de onda. La degeneración de los fotorreceptores conduce a la ceguera y su confusión al daltonismo.
Del ojo al cerebro
Bibliografía:
- Corr, Philip J.; Psicología biológica. Capítulo 5: “Sistemas sensoriales y motores”. Mc Graw Hill
- Apterix - Teoría del color

