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viernes, 21 de noviembre de 2014

Pensar la anorexia desde la histeria - Sobre la familia...

Siguiendo con la temática del post anterior. Comparto lo que dice Lasegue respecto del entorno en el que está inmersa esa enferma:
"Cuando después de varios meses la familia, el médico y los amigos comprueban la persistente inutilidad de todos los esfuerzos, comienzan a inquietarse y se da paso al tratamiento moral. A partir de este momento se va a perfilar la perversión mental, única y característica, que justifica el nombre que yo he propuesto, a falta de otro mejor, de anorexia histérica.
La familia sólo tiene a su alcance dos métodos que mantienen hasta el final: rezar o amenazar; tanto el uno como el otro sirven como piedra de toque. Se multiplican las delicadezas en la mesa con la esperanza de despertar el apetito, pero éste disminuye. [...] El exceso de insistencia lo único que consigue es una mayor resistencia. [...]
A partir de entonces la anorexia se convierte en el único tema de preocupación y de conversación. Se forma así una especie de atmósfera alrededor de la enferma que la envuelve y de la que no puede escapar en ningún momento del día. Los amigos, junto con los familiares, contribuyen a la consolidación de la enfermedad."
 
Bibliografía:
  • Lasegue, C. (1873) (Acerca) De la anorexia histérica. Traducción Melendo, J. J.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Pensar la anorexia desde la histeria - Sobre la enferma...

Charles Lasegue es un psiquiatra francés que escribió uno de los primeros trabajos científicos sobre anorexia. En este trabajo, concibe a la anorexia como un tipo de histeria. Transcribo algunas puntualizaciones de su artículo:
"El nombre de anorexia podría ser sustituida por el de inanición histérica que representaría mejor la parte más sobresaliente de los trastornos. [...] De los diversos tiempos de que se compone la digestión, el que mejor analizaron los enfermos y peor estudiaron los médicos es, sin lugar a dudas, el de la necesidad y deseos de comer. [...] Por general que sea la inapetencia existe una escala de graduación y los alimentos no son rechazados con la misma insistencia.
[...] ¡Pobre del médico que desconociendo el riesgo, utilice la fantasía mal e indefinidamente, obstinándose en resolver los problemas mediante la medicación, los consejos amistosos o echando mano de recursos aún más defectuosos como la intimidación! Con las histéricas un primer fallo es imposible repararlo. Están a la espera de cualquier juicio que se emita sobre ellas, fijándose especialmente en aquellos en los que se coincide con la familia. En tal caso, no perdonan [...]
[La histérica...] no duda en afirmar que la única forma que tiene de aliviar su dolor es absteniéndose de comer. De hecho los remedios apropiados para otras gastralgias son aquí absolutamente ineficientes [...]. La enferma ha perdido las ganas de comer y para que consienta en alimentarse será necesario que venza el temor al dolor por ella misma. [...] Lejos de empeorar y entristecerse despliega una alegría que no es normal [...]
La repugnancia a alimentarse sigue lentamente su curso progresivo. Las comidas se reducen cada vez más llegando a comer solo una vez al día [...]. Va suprimiendo sucesivamente distintas especies de alimentos. [...]
El persistente estreñimiento cede con laxantes suaves, el vientre no se contrae y el sueño sigue siendo más o menos regular. La enferma no adelgaza, aunque la alimentación actual apenas representa una décima parte de lo que habitualmente come. [...] El apetito se limita a alimentos extrañamente escogidos. [...] La disminución de alimentos se hace gradualmente y sin brusquedades; en consecuencia, la economía del organismo se adapta. [...]
La disminución de la comida lejos de abatir las fuerzas musculares tiende a incrementar la aptitud para el movimiento. La enferma continúa sintiéndose activa, ligera, [...] sin acusar cansancio. [...]
La enferma se refugia en un mutismo total y prefiere antes escribir sobre un cuaderno que articular una sola palabra. Se confina así en un aislamiento voluntario."
Como signos se mencionan:
  • Retracción de la pared abdominal y pérdida de la elasticidad
  • Estreñimiento
  • Piel seca, rugosa y sin elasticidad
  • Aumenta la frecuencia del pulso
  • Cara pálida y labios descoloridos
  • Soplo cardiovascular de origen anémico
 
 
Bibliografía:
  • Lasegue, C. (1873) (Acerca) De la anorexia histérica. Traducción Melendo, J. J.

sábado, 29 de marzo de 2014

Como es el sufrir en cada neurosis

Los calificativos de histérico, obsesivo o fóbico no se aplican a la cosa reprimida inconsciente sino al modo que tiene el yo de defenderse del goce intolerable. En relación a esto, Freud decía: “nuestra terminología de las neurosis no es aplicable a lo reprimido, que ya no podemos calificar de histérico ni de obsesivo ni de paranoico”.
En este sentido, Nasio sostiene que “sufrir neuróticamente de modo obsesivo es sufrir conscientemente en el pensamiento, o sea, desplazar el goce hacia el sufrimiento del pensar. Sufrir de modo fóbico es sufrir conscientemente el mundo que nos rodea, o sea proyectar hacia afuera, al mundo exterior, el goce inconsciente e intolerable y cristalizarlo en un elemento del medio externo, transformado ahora en el objeto amenazador de la fobia. Por último, sufrir de modo histérico es sufrir conscientemente en el cuerpo, o sea convertir – el goce inconsciente e intolerable – en sufrimiento corporal”.

Bibliografía:
  • Nasio, J. D. (1991) El dolor de la histeria. Páginas 22-24. Paidos. ISBN 2-86930-414-5

sábado, 7 de diciembre de 2013

Sintoma, metafora y estructura

"El psicótico es incapaz de percibir el efecto metafórico de las palabras, se queda con el literal." En este punto se diferencia de la histeria. Mientras que en la histeria el síntoma es en sí mismo una metáfora, en la primera, el síntoma, consiste justamente en el fracaso de la metáfora.
 
Bibliografía:
  • Sales Alloza, L. Freud, desde la paranoia al reconocimiento de la esquizofrenia.  Intercanvis. ISSN: 1576-1436. Página 66.

domingo, 24 de febrero de 2013

De la neurologia a la psicologia

En 1885, la Universidad de Viena le otorga una beca a Freud para ir a estudiar a Francia. Allí ocurre un hecho histórico para la psicología: Freud desplaza su interés de la neurología a la psicología.
Cuando llegó a Paris su tema era la anatomía del sistema nervioso, cuando se fue, su interés radicaba en la histeria y el hipnotismo.
Freud menciona como algunos de los motivos las deficiencias de las instalaciones y la influencia de Charcot.


Bibliografía:
  • Freud, S. Obras completas. Tomo I. Publicaciones prepsicoanalíticas y manuscritos inéditos en vida de Freud (1886-1899). Informe sobre mis estudios en Paris y Berlín. Páginas 3-15. Amorrortu editores.