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sábado, 29 de diciembre de 2012

Influencia de la cultura en el estudio del comportamiento

"Bertrand Russell comentó que los animales experimentales estudiados por los conductistas norteamericanos se comportaban como norteamericanos, corriendo de una manera casi al azar, mientras que los animales estudiados por los alemanes se comportaban como alemanes, se sentaban y pensaban. [...] estaba en lo cierto al insistir en que todos estamos ligados a la cultura y que nos acercamos con preconcepciones al estudio del comportamiento."

Bibliografía:
  • Skinner, B.F. (1974) Sobre el conductismo. Capítulo 1: Las causas del comportamiento.

jueves, 30 de junio de 2011

Modificando el cerebro

Se habla de cerebro receptivo o sensible y cerebro comportamental por la estrecha y recíproca relación entre cerebro y comportamiento. El cerebro controla la conducta, pero también la conducta provee información que influye en el cerebro. Pero no solamente la conducta modifica al cerebro sino que también lo hace la estimulación ambiental. De este modo, el cerebro está constantemente abierto al cambio para alterar tanto su funcionamiento como su estructura a medida que aprende.
En el siguiente video se explica lo mencionado y se toma al sentido del tacto para ejemplificar. Asimismo se muestran algunas experiencias que se han realizado y se comentan algunos estudios que se hicieron en relación a esto.


domingo, 19 de abril de 2009

Conducta y personalidad

Conceptuando al hombre como una unidad biopsicosocial (un todo integrado), decimos que la conducta es la expresión en cada instante de ese todo (personalidad).
La personalidad es el modo de ser de cada uno y se expresa a través de una conducta (unidad fenoménica) que posee tres formas de manifestación (pluralidad fenoménica). Esas tres áreas de manifestación de la conducta son:

  • Área de los procesos o fenómenos mentales (mente)
  • Área de los procesos o fenómenos corporales (cuerpo)
  • Área de los procesos o fenómenos sociales (mundo externo)

Estas áreas coexisten pero siempre predomina una sobre otra. Por ejemplo, al soñar, predominan los procesos mentales aunque coexisten los corporales y los sociales; al comer, predominan los procesos corporales y coexisten los otros dos; y al pintar predomina el área social aunque el pintor mueve los brazos (corporal) y elige los colores (mental). Según qué área predomine se hablará de un estilo peculiar de personalidad.

Las razones por las cuales el individuo tiene una conducta son:

  • Realizar sus posibilidades: desarrollar, a través de las conductas, las potencialidades que existen en cada persona
  • Reducir las tensiones que lo motivan: el ser humano tienden a la homeostasis, es decir, a mantener el equilibrio. El objetivo fundamental de la conducta es tender al equilibrio mediante la descarga de las tensiones excesivas.

Desde el punto de vista de la psicóloga la personalidad:

  • No es cuantificable: no se puede medir.
  • Es única: por eso no se consideran correctas expresiones como “No tengo personalidad” o “tengo poca personalidad”. Todos tenemos una personalidad aún cuando esa personalidad sea ser introvertida, tímida o callada. Por el mismo motivo, tampoco se acepta la idea de doble personalidad, podemos hablar de aspectos de una misma personalidad o de modos de ser conflictivos o disociados.
  • Es histórica: somos como somos en el presente porque fuimos de determinada manera en el pasado (de bebes, de niños, de adolescentes, etc.). La personalidad entonces es el resultado de un desarrollo que considera a las etapas anteriores de la vida.
  • Es dinámicamente modificable: la personalidad no cambia de un día para el otro sino que se va modificando por medio de las experiencias a lo largo de la vida. Sin embargo, esta personalidad tiene un núcleo que se mantiene constante y que se lo llama identidad.

Los elementos de la personalidad son:

  • Constitución: es lo dado en forma innata y está formado por la herencia genética y los factores congénitos (fetales y de nacimiento). Por ejemplo la estructura ósea, estatura, color de piel, etc.
  • Temperamento: características emocionales predominantes y más estables. Suele considerarse, al igual que la constitución, como algo innato. Por ejemplo la tendencia innata a la agresión.
  • Carácter: formado por los rasgos o pautas de conducta más habituales de la persona. El medio social tiene gran influencia en la formación del carácter a tal punto que se lo define como la modificación social del temperamento. Por ejemplo la inhibición de la agresión por condicionamiento social.

Bibliografía:

  • Allidiére; Ferrari; Sola. Fundamentos de psicología. Primera parte.