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miércoles, 20 de julio de 2011

Eustrés - El estrés y bienestar no son contradictorios

Puede considerarse al estrés como toda demanda que la persona cree que se le hace. De acuerdo a la percepción de control que tenga sobre la situación, se distinguen dos formas de estrés: eustrés y distrés.
El eustrés es el que tiene connotaciones positivas para la salud. Aquí, el individuo percibe control sobre la situación y esa exigencia representa una motivación para el sujeto, un objetivo a alcanzar. En este sentido, el estrés es necesario para la vida, no es sinónimo de enfermedad y resulta estimulante.
El distrés, en cambio, tiene connotaciones negativas para la salud ya que puede producir disfunciones, trastornos, enfermedad y hasta la muerte. En el distrés, la persona percibe que no tiene el control de la situación.
Finalmente, el estrés es un proceso adaptativo que implica la activación de un sistema de respuestas que tiene por objetivo la adaptación del organismo a cualquier situación percibida como desafío, amenaza o daño.

Bibliografía:
  • Calvete, E. & Palmero, F. (2008) Capítulo 12: El proceso del estrés. McGraw Hill.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Emociones positivas y fuentes de bienestar y salud

Las emociones positivas son respuestas asociadas a la consecución de objetivos. La experiencia subjetiva de éstas, se asocia con estados experimentados como agradables y placenteros.
Las emociones positivas son fuentes de bienestar, relajación y felicidad y son producidas por diferentes experiencias que varían a lo largo del desarrollo vital. Por ejemplo en la infancia, cuando el niño recibe un regalo, un permiso o un reconocimiento. En la adolescencia, cuando el individuo inicia un romance o se destaca en actividades deportivas o sociales. En la juventud cuando se consiguen logros universitarios, cuando ocurre el noviazgo o realiza actividades sociales recreativas. En la adultez cuando se formaliza la relación sentimental, se consigue la graduación, se obtiene un trabajo o llegan los hijos. Y en la senectud cuando se goza de salud física, disfruta de la pareja y los pasatiempos.
Las fuentes generales de las emociones positivas, el bienestar y la salud son:
  • Familia: relación de pareja, con los padres, con os hijos, etc. funcionan también como una gran fuente de apoyo.
  • Trabajo: principalmente cuando la actividad profesional que se realiza llena al individuo de satisfacción y goce y cuando puede recibir por ello reconocimiento, promociones, responsabilidades y beneficios económicos.
  • Relación social: amistades con quiénes compartir momentos de relajación y distracción y contar con su apoyo.
  • Tiempo de ocio: practicar hobbies, pasatiempos e intereses.
  • Satisfacción de necesidades básicas: suelen convertirse en un hábito y sólo cuando no son satisfechas, el individuo se da cuenta de lo importante que son.
  • Factores psicológicos: los factores que contribuyen al bienestar son el estilo de pensamiento reflexivo, lógico y objetivo, optimista, el sentido del humor, la actitud positiva, el desarrollo de habilidades para resolver problemas, no vivir deprisa, confiar en las propias capacidades, autoeficacia, asertividad, autoestima positiva y tener proyectos y objetivos personales.
Bibliografía:
  • Martínez Sánchez, F., Pblitas, L. & Palermo, F. Emociones y Salud. En: Motivación y Emoción. Capítulo 11. Páginas 343-352.