martes, 28 de abril de 2009

Segunda topica del aparato psiquico

En 1920, Freud plantea la segunda teoría del aparato psíquico que no anula la anterior sino que la integra (en el próximo post veremos cómo). En esta tópica se divide al aparato psíquico en tres instancias:
Ello: se dice que es el reservorio de las pulsiones ya que cuando nace el bebé es puro ello, pura pulsión y es incapaz de hacer una diferenciación yo-no yo. Esta instancia es totalmente inconsciente y por lo tanto su funcionamiento también se rige por el proceso primario. El ello busca la satisfacción inmediata de las tensiones que aparecen porque está regulado por el principio del placer-displacer.
Yo: tiene partes conscientes, preconscientes e inconscientes. Es una instancia que se desarrolla a partir del ello por un proceso de maduración y por influencia del mundo exterior. Al principio no hay diferencia entre yo (sujeto) y no yo (objeto) y a medida que se va desarrollando, el yo pasa por tres momentos:
  • Yo de realidad inicial: hay una primera diferenciación entre el adentro (son los estímulos constantes de los cuales no puede huir [pulsiones]. Por ejemplo el hambre) y el afuera (son los estímulos de los que puede sustraerse por medio de una acción muscular. Por ejemplo al estimularle la planta del pie puede retirarla o encoger la pierna). La satisfacción pulsional aún cuando provenga del objeto es experimentada como autoproducida.
  • Yo de placer purificado: el yo incorpora como propio todo lo que le da placer y expulsa lo que le produce displacer. El objeto es depositario de lo displacentero y se constituye en lo odiado.
  • Yo de realidad definitivo: el yo es capaz de discriminar el mundo interno del externo, se instaura el principio de realidad. Sus funciones principales son: percepción, memoria, pensamiento, dominio motor, represión, resistencia y examen de la realidad.
Superyó: tiene partes conscientes, preconscientes e inconscientes. Es la instancia normativa de la personalidad ya que es la que indica al yo qué está bien y mal según los valores transmitidos a través del sistema de castigos y recompensas inherentes al proceso de socialización. Es la última instancia en formarse y surge como consecuencia de la restricción de los impulsos libidinales y hostiles ligados al complejo de Edipo. Sus funciones son:
  • Ideal del yo: lo que hace que tengamos metas en a vida, estudiemos, trabajemos, etc.
  • Conciencia moral: lo que hace que sepamos lo que está bien y está mal
  • Autoobservación: lo que nos está evaluando constantemente

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchas gracias por la info!

Psicobloga dijo...

De nada!

Colegio San Francisco de Asís de Rosario dijo...

Muy bien explicado Nadia. Estoy estudiando psicologia del alumno en el 2do año de un profesorado y buscando info encontre tu blog. Sirve de mucho para clarificar una lectura mas exhastiva sobre el tema. Saludos

Anónimo dijo...

Gracias!

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Julia Fischer dijo...

Hola! Lo que no me queda claro es por què cambia de tópica, si también entran en juego las diferentes pulsiones para explicar mas allá del principio del placer.