domingo, 5 de julio de 2009

Algunos mecanismos de defensa

A continuación se listan algunos mecanismos de defensa. Hay que tener en cuenta que existen mucho más y que, de los aquí mencionados, solo se da una pequeña descripción a modo de presentación:
  • Represión: operación a través de la cual el yo rechaza de la conciencia (mantiene en el inconciente) representaciones (pensamientos, imágenes, recuerdos) ligados a una pulsión (sexual o agresiva). La satisfacción de la pulsión reprimida resulta inconciliable con otras exigencias del superyó o de la realidad.
  • Regresión: reactualizar conductas que correspondan a un período anterior superado por el sujeto. Esas conductas fueron adecuadas para resolver un conflicto en otro momento de su vida.
  • Formación reactiva: desarrollar una actitud (exagerada y rígida) que se opone al deseo reprimido. Por ejemplo una madre que deja sus intereses personales para cuidar a su hijo y desarrolla sentimientos de hostilidad hacia él.
  • Anulación: intentar que ciertos pensamientos, palabras o actos desaparezcan (se anulen) como si nunca se hubiesen ocurriendo. Para lograr eso la persona expresa un pensamiento, palabra o acción opuesta a la anterior. Son actos compulsivos que se llevan a cabo en dos tiempos; donde el segundo anula al primero. Por ejemplo si una persona subió la escalera pensando en un hecho desgraciado, la baja y la vuelve a subir con el objeto de que no suceda lo malo que pensó.
  • Aislamiento: separar una idea intolerable para el yo de su afecto para que permanezca en la conciencia de forma debilitada. Por ejemplo relatar un episodio traumático con la tonalidad afectiva con la que se habla del estado del tiempo.
  • Proyección: expulsar en un objeto sentimientos y deseos rechazados en sí mismo.
  • Introyección: incorporar características o cualidades valoradas que provienen de un objeto externo.
  • Negación: formular pensamientos, deseos o sentimientos hasta entonces reprimidos pero se negando que le pertenezca. Por ejemplo decir “Usted pensará que quise decir algo ofensivo pero realmente no tengo ese propósito”.
  • Racionalización: es una forma de negación en la que para evitar el conflicto se dan razones.
  • Desplazamiento: transferir la carga psíquica de una representación a otra ligada a la primera. Comúnmente encontrada en los sueños, síntomas y en toda formación del inconciente.
  • Sublimación: cambiar el destino de la pulsión, dejándolo desexualizado, hacia fines aceptables por la cultura y el superyó.
  • Vuelta hacia la propia persona: reemplazar el objeto de la pulsión por la propia persona (pero la meta se mantiene).
  • Transformación en lo contrario: transformar el fin de la pulsión en lo contrario.
  • Identificación con el agresor: reproducir activamente lo vivido pasivamente.
  • Conversión: fijar el conflicto en el cuerpo como síntoma o manifestación orgánica.
  • Escisión del yo: aceptar pensamientos contradictorios por una falla en la función sintética del yo (no se logran sintetizar las exigencias opuestas del yo, ello y superyó). Por ejemplo una persona que funciona como un gran ejecutivo dentro de una empresa y en su casa demanda la atención como si fuera un niño.
  • Inhibición: déficit total o parcial de un tipo de conducta. La conducta inhibida es la parte negada, reprimida o aislada del objeto dejando inmóvil una de las partes del conflicto y evitando la ambivalencia

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