domingo, 12 de julio de 2009

De la angustia al sintoma neurotico

La angustia es un estado afectivo de carácter penoso que aparece como respuesta ante un peligro. Esta experiencia emocional produce un malestar psicológico además de alteraciones orgánicas (como la aceleración del ritmo cardíaco, sudoración excesiva, etc.).
Se pueden distinguir distintos tipos de angustia:
  • Automática: reacción de la persona ante una situación que le produce mucha excitación que es incapaz de controlar.
  • Moral: experimentada como sentimientos de culpa o vergüenza.
  • Señal: dispositivo puesto en acción por el yo ante una situación de peligro para evitar ser desbordado por el aflujo de excitaciones. Pone en marcha los mecanismos de defensa.
  • Síntoma: síntoma característico de la neurosis.

Los diferentes momentos por los que pasa la angustia hasta que se expresa como síntoma son:

  • En un primer momento, la angustia, aparece como señal de alarma ya que hay un conflicto inconciente que intenta expresarse. El yo es alertado a través de una sensación displacentera (siente poca angustia) que actúa como señal para poner en marcha los mecanismos de defensa. Si esas defensas son exitosas, el conflicto es neutralizado (pero no resuelto); si las defensas son inadecuadas se pasa al segundo momento por un fracaso en el logro de la homeostasis.
  • Luego aparece la angustia como síntoma: el conflicto no neutralizado insiste para expresarse y la persona se siente exageradamente angustiada (esta angustia intensa es el primer síntoma de la neurosis).
  • En un tercer momento aparece la angustia ligada a algo, es decir que se reemplaza la angustia anterior por otra forma de expresión, esta forma (síntoma) dependerá de cada neurosis por ejemplo podrá ligarse al cuerpo (conversión), a objetos del mundo exterior (fobia) o a pensamientos (obsesión).

4 comentarios:

Ra dijo...

xq da ganas de comer la angustia???

Psicobloga dijo...

El ser humano al nacer se encuentra en un estado de desamparo tal que hace que su supervivencia dependa de otro. Este otro es la madre, que cubre con su pecho las necesidades orgánicas y de afecto con el que calma pero a la vez frustra (ya que no es un pecho inagotable). Esto crea un vacío necesario para que surja el hambre.

Si bien el hambre es una necesidad física, desde el punto de vista psicológico refiere al deseo o impulso de vida.

Por lo tanto, la comida es más que una necesidad biológica, a través de ella se busca el estado de equilibrio perdido al nacer. Entendiéndola de este modo, la comida involucra los afectos, alivia las tensiones orgánicas y psicológicas (ansiedad) de encontrar algo que llene, que complete.

Si bien esta puede ser la tendencia, no todos acuden a la comida para canalizar la angustia ya que muchos encuentran otras vías de descarga.

Saludos!

dm.2382 dijo...

Hola! Te comento que sufro el trastorno límite de la personalidad y el TOC. El primero hace todo muy difícil, los síntomas pueden ser realmente complicados. Muchos nos autolesionamos, sufrimos de adicciones; otros sufren algún desorden alimenticio y otros llegan al suicidio. Incluso es común la combinación con otros trastornos... todo eso lo sabés. Te dejo mi blog para que pases cuando gustes, me interesa tu opinión. Gracias!!

www.borderstoc.blogspot.com

Psicobloga dijo...

Muchas gracias por pasarte y compartir tus vivencias en este blog.

Prometo visitar el tuyo.

Saludos!